ROI, o Retorno de la Inversión, es una métrica financiera ampliamente utilizada para evaluar la eficiencia de una inversión.
ROI, o Retorno de la Inversión, es una métrica financiera ampliamente utilizada para evaluar la eficiencia de una inversión. Esta métrica se expresa en porcentaje y representa la relación entre el beneficio obtenido y la cantidad invertida. En términos sencillos, el ROI mide cuánto dinero se ha ganado o perdido en relación con la cantidad invertida inicialmente.
Usar el ROI permite a empresas e inversores tomar decisiones informadas sobre dónde asignar los recursos. Analizando el rendimiento de las distintas inversiones, es posible identificar qué estrategias son más rentables y cuáles deben ajustarse o descartarse. Además, el ROI puede aplicarse en diversos contextos — especialmente cuando se combina con una plataforma de gastos corporativos que centraliza costos e ingresos.
Calcular el ROI es un proceso relativamente sencillo. La fórmula teórica es [(Ingresos − Costos) / Costos] × 100:

Por ejemplo, una tienda online que invirtió $500,000 en Instagram Ads y generó $800,000 en ventas obtiene un ROI del 60%.
Para inversiones en control de gastos, conviene evaluar el retorno de invertir en tarjetas corporativas con control frente a procesos manuales.
Los ingresos son la cantidad total de dinero que gana una empresa o un inversor antes de restar todos los gastos relacionados con la inversión.
En gastos corporativos, el cashback y ahorro operativo de gastos corporativos también forman parte de los ingresos atribuibles a la inversión.
El costo es el importe total invertido al inicio del periodo de análisis, incluidos activos, instalación y gastos iniciales.
Conocer el costo con exactitud es esencial, incluido el costo de implementar tarjetas Clara frente a herramientas fragmentadas.
Determinar qué es un buen ROI varía según el sector, el tipo de inversión y las expectativas. Un ROI positivo indica beneficios; uno negativo, pérdidas.
Para algunos inversores, un ROI del 5% puede considerarse bueno en inversiones de bajo riesgo. Para otros, la meta puede ser 20% o más.
El ROI es una métrica sencilla que permite evaluar rápidamente la eficiencia de una inversión.
Facilita la comparación entre proyectos — por ejemplo, con automatización de reportes y conciliación de gastos corporativos que reduce costos operativos recurrentes.
El ROI no considera el tiempo ni el riesgo asociado a la inversión.
Conviene analizar los datos con datos en tiempo real desde tu ERP conectado a tu operación.
