Si estás leyendo esto es porque mensualmente tu equipo tiene la libertad de realizar algunos gastos a favor de la empresa con la tarjeta que les proporcionaste...

Si estás leyendo esto es porque mensualmente tu equipo tiene la libertad de realizar algunos gastos a favor de la empresa con la tarjeta que les proporcionaste y de la cual recibes el resumen de sus transacciones mes con mes. Pero, ¿estás realmente seguro de cómo estos estados de cuenta podrían ayudarte? Conoce bien lo que debe incluir tu estado de cuenta, para que tu tarjeta también sea tu aliada en gestión de gastos empresariales.
Este es quizá el el atributo más importante que debe contener tu estado de cuenta, dado que es lo que le permite a tu empresa justificar ante la autoridad fiscal la deducibilidad de los gastos realizados a través de tu tarjeta corporativa. Dicho de otra forma, sin este timbrado de recibos, tu empresa no podría justificar como gasto deducible ni un solo movimiento realizado en tu tarjeta.
Más allá de lo que cada miembro de tu equipo gastó en la tarjeta, es crítico que el estado de cuenta muestre con claridad toda la información respecto al costo de financiamiento; es decir, los intereses, las comisiones de cobranza y todas aquellas tarifas que el banco haya decidido cargar en relación al uso de tu tarjeta.
De la mano de conocer cuál es el costo de financiamiento de tu tarjeta, es fundamental que el estado de cuenta permita una visibilidad detallada de todas y cada una de las compras realizadas por cada integrante del equipo.
Así podrás saber exactamente cuánto gastó cada persona, en dónde, cuándo, y el monto. De esta forma puedes comparar con el presupuesto asignado, verificar si fue o no autorizado y tomar acciones al respecto. Esto también te dará certidumbre sobre la honestidad de los pagos realizados en la tarjeta.
En conclusión, la búsqueda de la perfección podría resultar en una parálisis; sin embargo, con una tarjeta corporativa de calidad podrás asegurarte de que tu estado de cuenta contenga, por lo menos, los tres atributos anteriores, los cuales te permitirán tomar decisiones más inteligentes respecto al flujo de efectivo y gastos empresariales de tu empresa.