El interés compuesto es un tipo de cálculo de intereses en el que las ganancias o los costes financieros se añaden al capital inicial, formando una nueva base de cálculo para los periodos posteriores.
El interés compuesto es un cálculo en el que las ganancias (o costos) se suman al capital inicial y forman una nueva base para los periodos siguientes. Los intereses se calculan no solo sobre el monto original, sino también sobre los intereses ya acumulados, lo que produce un efecto de bola de nieve.
En resumen:
Se genera interés sobre el capital y sobre los intereses previos. El crecimiento es exponencial a lo largo del tiempo. Es una herramienta poderosa para metas financieras de largo plazo.
Comprender este mecanismo ayuda a finanzas y tesorería a asignar mejor el capital junto con una plataforma de gestión de gastos que da visibilidad del flujo de caja.
El interés compuesto se usa en inversiones, préstamos y financiamiento. En inversiones, la reinversión de utilidades hace crecer el capital de forma exponencial - especialmente útil para metas de largo plazo como jubilación. En créditos, el mismo mecanismo aumenta el monto total a pagar.
En empresas, conviene separar caja operativa de capital invertible. Las tarjetas corporativas con control en tiempo real ayudan a gestionar el gasto diario mientras el excedente se proyecta con esta calculadora.
En el interés simple, las ganancias o costos se calculan solo sobre el capital inicial y permanecen constantes por periodo. En el interés compuesto, los intereses se calculan también sobre los intereses acumulados, lo que genera crecimiento (o endeudamiento) exponencial.
El interés simple produce un aumento lineal; el compuesto acumula más valor en el tiempo para el inversionista y más costo para el deudor. Esta distinción es clave al comparar productos de inversión, préstamos y políticas de tesorería junto con una plataforma de gestión de gastos que da visibilidad del capital disponible.
La fórmula básica del interés compuesto es:
A = P x (1 + r)^n
Donde A es el monto final, P el capital inicial, r la tasa por periodo (como fracción) y n el número de periodos.
Ejemplo: MXN 1.000 al 5% anual compuesto durante 3 años: A = 1000 x (1,05)^3 ~ MXN 1.157,63.
Si además haces aportes periódicos, el cálculo se vuelve iterativo mes a mes (como en esta calculadora). Para proyecciones indexadas (p. ej. CDI en Brasil), también puedes usar la Calculadora CDI.
El interés simple se calcula solo sobre el capital inicial, sin reinvertir ganancias:
J = P x r x n
Ejemplo: MXN 1.000 al 5% anual durante 3 años → J = 1000 x 0,05 x 3 = MXN 150.
A diferencia del interés compuesto, el crecimiento es lineal. Usa esta calculadora para contrastar ambos escenarios en el mismo horizonte temporal.
Cuando conoces el interés pagado o ganado (J), el principal (P) y el número de periodos (n), la tasa por periodo es:
r = J / (P x n)
Ejemplo: prestas MXN 1.000 y pagas MXN 150 de interés en 3 años → r = 0,05 → 5% anual.
Documentar tasas y supuestos de forma consistente facilita el cierre contable. En entornos corporativos, los campos contables automatizados ayudan a alinear estos cálculos con reportes financieros.
En un préstamo con interés compuesto, el monto total a pagar sigue A = P x (1 + r)^n.
Ejemplo: préstamo de MXN 5.000 al 8% anual compuesto durante 2 años ~ MXN 5.832.
El interés compuesto acelera el costo del endeudamiento. Tener visibilidad del gasto y de la deuda operativa ayuda a anticipar estos costos frente a alternativas de financiamiento.
El tipo de interés compuesto medio (tasa efectiva) se obtiene con r = (A / P)^(1/n) - 1.
Ejemplo: inviertes 2.000 y al cabo de 3 años tienes 2.700 → r ~ 15% anual.
Esta tasa media ayuda a comparar escenarios de crecimiento. Proyecta el retorno con la Calculadora ROI.
