Nivel de ventas donde no hay utilidad ni pérdida.
El punto de equilibrio es el nivel de ventas en el que los ingresos igualan a los costos y gastos totales, de modo que la empresa no gana ni pierde. Se calcula dividiendo los costos fijos entre el margen de contribución unitario o porcentual.
Es una herramienta clave para la planeación: indica cuánto hay que vender para empezar a generar utilidad y ayuda a evaluar el efecto de cambios en precios, costos y estructura.
Puede expresarse en unidades o en importe de ventas.
Conocerlo permite fijar metas comerciales realistas y anticipar el impacto de decisiones de costos.
Su cálculo considera costos fijos y variables, y cambia cuando se modifican los precios de venta, los costos o la estructura de gastos.