Monto Original de la Inversión.
El MOI (Monto Original de la Inversión) es el valor de adquisición de un activo fijo que sirve de base para calcular su depreciación fiscal. Incluye el precio, los gastos de importación, fletes, seguros, instalación y otros necesarios para su funcionamiento.
A partir del MOI se aplican los porcentajes de depreciación anual previstos en la Ley del ISR, según el tipo de activo.
Determinarlo correctamente es clave para deducir la depreciación y para calcular la ganancia en caso de venta del activo.
Conservar facturas y comprobantes de cada componente del MOI sustenta la depreciación ante una revisión.
En la depreciación fiscal se aplican porcentajes máximos por tipo de activo, y el MOI debe documentarse con los comprobantes de adquisición.
Es la base sobre la que se calcula la depreciación fiscal del activo.