Capacidad de pago a corto plazo.
La liquidez es la capacidad de una entidad para cumplir sus obligaciones de corto plazo con los recursos disponibles. Se mide con razones como activo circulante entre pasivo circulante o la prueba ácida.
Una liquidez adecuada indica que la empresa puede pagar proveedores, nómina e impuestos sin tensiones; una liquidez baja señala riesgo de incumplimiento y dependencia de financiamiento urgente.
Se distingue de la solvencia, que se refiere a la capacidad de pago a largo plazo.
Su monitoreo permanente ayuda a anticipar faltantes de efectivo y a tomar decisiones de cobranza y financiamiento.
Mantener reservas y una cobranza ordenada ayuda a conservar liquidez sin depender de financiamiento de corto plazo.
Es un indicador fundamental para la operación diaria del negocio.