Reconocer ingreso al cobrar y gasto al pagar.
El flujo de efectivo fiscal es el criterio por el que determinados ingresos se reconocen para efectos fiscales en el momento en que se cobran efectivamente, y algunos gastos cuando se pagan.
Es relevante, por ejemplo, en el IVA (que se causa al cobrar en ciertas operaciones) y en el tratamiento de ingresos por actividades empresariales y profesionales de personas físicas, así como en la emisión de complementos de pago.
Se distingue del devengo contable, que reconoce las operaciones cuando ocurren. Conocer qué régimen aplica a cada operación evita diferencias entre lo contable y lo fiscal.
Dominar este criterio ayuda a planear el pago de impuestos según el momento de cobro o de pago.
Al cobrar se genera el ingreso fiscal y, en su caso, el IVA, por lo que el control de cobros es parte del cumplimiento.