Persona física que controla efectivamente a una persona moral.
El beneficiario controlador es la persona física que, directa o indirectamente, controla efectivamente a una persona moral, se beneficia de ella o ejerce influencia decisiva en sus operaciones. Es un concepto central en la Ley Antilavado (LFPIORPI).
Las personas morales obligadas deben identificar y dar seguimiento a sus beneficiarios controladores, así como recabar y conservar la documentación que sustenta su identificación. La información puede requerirse ante la autoridad o proporcionarse en ciertos trámites.
La figura busca transparentar quién está detrás de las empresas y prevenir el uso del sistema financiero para operaciones ilícitas. Una identificación incorrecta o incompleta puede derivar en sanciones administrativas.
El concepto aplica a fideicomisos, sociedades y otras estructuras, y su identificación suele integrarse en expedientes de conocimiento del cliente dentro del sector financiero y de actividades vulnerables.