La "materialidad" es un término práctico para referirse a la capacidad de demostrar que una operación realmente ocurrió: que el bien se entregó o el servicio se prestó, y no solo que existe un CFDI y un pago. Aunque la palabra no siempre aparece en la ley con ese nombre, el concepto se sostiene en disposiciones concretas del Código Fiscal de la Federación (CFF).
El SAT cuenta con facultades de comprobación para revisar operaciones y su soporte documental (CFF, art. 42), y puede presumir que ciertas operaciones son inexistentes cuando detecta contribuyentes que emiten comprobantes sin contar con activos, personal, infraestructura o capacidad para prestarlos (CFF, art. 69-B). Por eso conviene documentar la sustancia real de tus operaciones. Esta guía es educativa y neutral; no describe criterios oficiales "2026" que no consten en fuente publicada.
Hablamos de materialidad cuando necesitas demostrar que una compra o un servicio efectivamente se realizó. Esto es especialmente relevante para las deducciones y el acreditamiento de impuestos: la Ley del IVA (art. 5) condiciona el acreditamiento a que el comprobante corresponda a una operación real vinculada a tus actividades gravadas.
El riesgo aparece cuando un proveedor es señalado bajo el procedimiento del CFF, art. 69-B, por presumirse que emite comprobantes sin sustancia. Quienes dedujeron esos comprobantes (EDOS) pueden verse obligados a demostrar la materialidad de sus operaciones o a corregir su situación. De ahí la importancia de conservar evidencia desde el inicio de cada relación comercial.
El fundamento del riesgo está en dos artículos del CFF: el 42, que faculta al SAT a comprobar el cumplimiento revisando operaciones y documentación; y el 69-B, que regula la presunción de operaciones inexistentes y sus efectos. Un CFDI amparado en una operación sin sustancia real puede ser cuestionado, con consecuencias sobre las deducciones y el acreditamiento (Ley del IVA, art. 5).
Los plazos concretos para responder dependen del acto o requerimiento notificado y de la etapa procesal; no los fijamos aquí de forma general. Del mismo modo, evitamos presentar la "materialidad" como un criterio oficial con nombre y requisitos cerrados para 2026: lo que existe son las disposiciones citadas y la práctica de documentar operaciones. Confirma los requisitos de deducibilidad aplicables a tu caso en la Ley del ISR (art. 27) según tu régimen y actividad.
Distingue lo que es requisito legal (comprobante, pago y requisitos de deducibilidad) de lo que es evidencia recomendada para reforzar la materialidad.
Ante una publicación del art. 69-B que involucre a un proveedor, valora con un profesional si demuestras la materialidad o corriges tu situación.
Para requisitos de deducibilidad conforme a tu régimen, consulta la Ley del ISR (art. 27) en su versión vigente.
Revisa las preguntas frecuentes al final de esta página.
--- *Descargo de responsabilidad: La informacion es general y educativa para Mexico. No sustituye asesoria personalizada de un contador, abogado fiscal o especialista. Las obligaciones, plazos, tasas y efectos pueden variar segun regimen, actividad, ingresos, entidad federativa y situacion particular.*
Además del CFDI y el comprobante de pago, ayudan contratos, cotizaciones, órdenes de compra, correos, entregables, reportes, bitácoras y registros de entrada o servicio. El objetivo es demostrar que la operación existió realmente, ya que el SAT puede revisarla mediante sus facultades de comprobación (CFF, art. 42). Para acreditar IVA, el comprobante debe corresponder a una operación real usada en actividades gravadas (Ley del IVA, art. 5). No hay un formato único: se trata de evidencia coherente y suficiente.
El art. 69-B del CFF regula la presunción de operaciones inexistentes; si un proveedor es señalado, quienes dedujeron sus comprobantes (EDOS) pueden tener que demostrar la materialidad de sus operaciones o corregir su situación. Por eso es clave conservar evidencia desde el inicio de la relación. Revisa el estatus del proveedor en las publicaciones oficiales del SAT. Ante un caso así, valora con un profesional la mejor vía de respuesta.
Reúne la documentación de la contratación (contrato, cotización, orden de compra), la de la ejecución (entregables, reportes, evidencia de recepción) y la del pago (transferencias, estados de cuenta). Esta práctica ayuda a demostrar que la operación fue real ante una eventual revisión (CFF, art. 42). Es una recomendación de buena práctica, no un formato legal obligatorio. Mantén el expediente actualizado durante toda la relación comercial.
Para intangibles conviene conservar entregables concretos: informes, presentaciones, campañas, capturas, licencias, accesos, bitácoras de horas o minutas de reuniones. La dificultad es mayor porque no hay un bien físico, así que la evidencia de resultados y comunicación resulta especialmente útil. El comprobante debe corresponder a una operación real ligada a tus actividades gravadas (Ley del IVA, art. 5). Documenta desde el inicio, no al final del proyecto.
Cuando detectas que una operación no puede sustentarse adecuadamente o que un proveedor fue señalado bajo el art. 69-B, corregir de forma voluntaria puede ser preferible a esperar un acto de autoridad. Los plazos y efectos dependen del caso y de la etapa procesal, por lo que no los generalizamos aquí. El SAT conserva sus facultades de comprobación (CFF, art. 42). Analiza cada situación con un profesional antes de decidir.
